- Señoras y señores!! Presten atención!! Este es un número de gran peligro: la cuerda floja!! Con todos ustedes... nOIsE!!
Ahí voy!!!... no hay que mirar abajo, no? vale... mirar al frente, mirar al frente, mirar al frente... pero no puedo dejar de mirar abajo mientras me pregunto cómo demonios he llegado aquí otra vez...
Me suele pasar esto de no saber cómo he llegado a ciertas situaciones... es una especie de teletransportación inconsciente... llegar es fácil, sólo es cuestión de contener el grito cada vez que recibes una patada en el estómago...
Oh! dioses del Olimpo! que me dejastéis caer en el vacío del alma mortal! os exijo unas alas para poder volar y de esta movida escapar!!...
La cuerda parece alargarse estrechándose cada vez más... no conseguiré llegar al final mientras todos estos fantasmas circenses tiran de mis brazos una y otra vez... dicen que de ellos es fácil desprenderse pero creedme que en todo el tiempo que llevo intentándolo me ha resultado imposible...
Contagiada de todo este dolor que retroalimenta los malditos zumbidos que cada vez golpean con más fuerza mi cerebro, desestabilizada por estos seres sin compasión, mi corazón se rompe en infinitos pedazos brillantes que caen sobre todos vosotros mientras me miráis con cara de preocupación y os preguntáis "¿es purpurina?"
... no! es mi corazón en plena autodestrucción!...
